Dentista para niños que se lo pasan bien viniendo. La primera visita es un juego, literalmente.
Pedir citaUn niño que no pasa miedo en el dentista será un adulto sin fobia al dentista. Ese es el trabajo de verdad de la odontopediatría.
Revisamos, sellamos las muelas cuando conviene y enseñamos a cepillarse de forma que funcione. La caries de leche también se trata: esas muelas tienen años de trabajo por delante.
Es la rama que cuida los dientes de los niños, desde el primer diente de leche hasta el último recambio. Su trabajo más importante no se ve: conseguir que el niño venga tranquilo, porque un niño sin miedo será un adulto que va al dentista a tiempo.
Al año o con el primer diente. Corta, sin instrumentos y pensada para que quiera volver.
Una capa protectora en los surcos de las muelas, donde el cepillo no llega bien. Sin anestesia y en minutos.
Refuerza el esmalte en las edades de más riesgo de caries. Rápido e indoloro.
Vigilamos cómo crece la mordida y, si hay que guiarla, mejor antes de los 12: el hueso todavía ayuda.
Visitas a su ritmo, nunca a la fuerza.
Que no haya nada que arreglar jamás.
Aprenden a cepillarse de verdad.
La mordida, vigilada mientras crece.
Primera visita jugando: sillón, espejito y cero prisas.
Miramos dientes y mordida con calma.
Flúor o selladores si convienen.
Revisión cada 6-12 meses según su boca.
¿Te preocupa el precio? Hasta 24 meses sin intereses
«Me daba pánico el dentista y aquí me lo quitaron. Me explicaron cada paso antes de hacerlo y en ningún momento sentí dolor.»
«Presupuesto cerrado por escrito el primer día. Ni una sorpresa en catorce meses de ortodoncia.»
«Llevé a mi hija de 5 años y salió encantada, quería volver. Eso lo dice todo.»
«Urgencia un sábado por la mañana: me atendieron en una hora y me solucionaron el dolor ese mismo día.»
«Con 68 años pensaba que ya no valía la pena arreglarme la boca. Arcada completa y hoy como de todo. Ojalá no hubiera esperado tanto.»
«Las carillas me daban miedo por si quedaban falsas. Vi el diseño en pantalla antes de decidir y el resultado es tan natural que nadie lo nota.»
«Lo pagué en doce meses sin intereses, todo por escrito desde el primer día. Sin la financiación no me lo habría podido plantear.»
«Soy de los que sudaba en la sala de espera. Me lo tomaron en serio en vez de reírse: pausas, explicaciones y cero prisa. Ya voy sin dramas.»
«Ortodoncia a los 42. Pensaba que era tarde: dieciocho meses de férulas y nadie en el trabajo se enteró.»
«Mis dos hijos vienen a la revisión como quien va al parque. La pequeña pregunta cuándo le toca volver. Impagable.»
La primera visita y la radiografía son gratis. Te decimos qué tienes, qué opciones hay y cuánto cuesta, por escrito y sin compromiso.
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