Salvamos el diente que duele limpiándolo por dentro. Y no: no duele. Lo que duele es no hacerla.
Pedir citaCuando la caries llega al nervio, el dolor no te deja ni dormir. La endodoncia limpia el diente por dentro, lo sella y te deja quedarte con tu pieza.
Si te está pasando ahora, llama: los dolores de nervio son urgencia y te vemos hoy mismo.
Es el tratamiento que limpia el interior del diente cuando la caries llega al nervio, lo desinfecta y lo sella. Es lo que permite quedarte con tu diente en lugar de sacarlo, y —contra su fama— es lo que te quita el dolor, no lo que lo causa.
Con anestesia y aislamiento, se limpia el interior del diente y se sella. La mayoría de los casos se resuelven en una sesión; los complejos, en dos.
En dientes de una sola raíz, como los incisivos. Lo habitual: una sesión.
En molares, con dos o tres raíces. Más laboriosa: a veces dos sesiones.
Cuando una endodoncia antigua falla, se repite y se salva el diente otra vez antes de pensar en sacarlo.
Mejor tu diente que un hueco.
La sesión es la que te lo quita.
Una o dos sesiones en la mayoría de casos.
Anestesia local y a casa.
Radiografía y pruebas: confirmar que es el nervio.
El diente, aislado y sin sensibilidad.
El interior, limpio y sellado a conciencia.
Reconstruido o coronado para masticar años.
¿Te preocupa el precio? Hasta 24 meses sin intereses
Al revés: la endodoncia es lo que te QUITA el dolor. Con anestesia, la sesión es tan molesta como un empaste largo.
Un diente propio salvado casi siempre gana a un hueco o a un implante que aún no necesitas. Sacar es la última opción, no la primera.
Queda sin nervio, no sin función: reconstruido o coronado, mastica con normalidad durante años.
Un dolor de nervio que desaparece de golpe suele ser el nervio muriéndose. La infección sigue ahí: hay que mirarlo igual.
«Me daba pánico el dentista y aquí me lo quitaron. Me explicaron cada paso antes de hacerlo y en ningún momento sentí dolor.»
«Presupuesto cerrado por escrito el primer día. Ni una sorpresa en catorce meses de ortodoncia.»
«Llevé a mi hija de 5 años y salió encantada, quería volver. Eso lo dice todo.»
«Urgencia un sábado por la mañana: me atendieron en una hora y me solucionaron el dolor ese mismo día.»
«Con 68 años pensaba que ya no valía la pena arreglarme la boca. Arcada completa y hoy como de todo. Ojalá no hubiera esperado tanto.»
«Las carillas me daban miedo por si quedaban falsas. Vi el diseño en pantalla antes de decidir y el resultado es tan natural que nadie lo nota.»
«Lo pagué en doce meses sin intereses, todo por escrito desde el primer día. Sin la financiación no me lo habría podido plantear.»
«Soy de los que sudaba en la sala de espera. Me lo tomaron en serio en vez de reírse: pausas, explicaciones y cero prisa. Ya voy sin dramas.»
«Ortodoncia a los 42. Pensaba que era tarde: dieciocho meses de férulas y nadie en el trabajo se enteró.»
«Mis dos hijos vienen a la revisión como quien va al parque. La pequeña pregunta cuándo le toca volver. Impagable.»
La primera visita y la radiografía son gratis. Te decimos qué tienes, qué opciones hay y cuánto cuesta, por escrito y sin compromiso.
Pedir citaHoy mismo si es urgente
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