Un diente fijo que se siente como el tuyo. Planificado en 3D y con presupuesto cerrado antes de empezar.
Pedir citaCuando falta una pieza no solo se nota al sonreír: se mastica peor, los dientes de al lado se mueven y el hueso se va perdiendo. Un implante lo frena y te devuelve un diente fijo, que no se quita por la noche.
Lo planificamos sobre radiología 3D: antes de tocar nada sabemos exactamente dónde va y cómo. Y el precio, cerrado y por escrito en la primera visita.
Un implante es una raíz artificial de titanio que se integra con tu hueso. Sobre ella se coloca una corona hecha a tu medida, y el resultado es un diente fijo que mastica, se cepilla y se ve como uno propio. Ni se quita por la noche ni se mueve al comer.
La radiología 3D nos deja ver hueso, nervios y senos antes de empezar: el implante va exactamente donde debe ir. Esa planificación es la diferencia entre una semana de molestia y un problema.
Para reponer una sola pieza sin tocar los dientes sanos de al lado. La raíz de titanio y su corona hacen el trabajo completo.
La parte visible: porcelana a medida en color y forma, diseñada para que nadie distinga cuál es.
Cuando faltan varias piezas seguidas: dos implantes sujetan un puente fijo, sin apoyarse en tus dientes.
Para quien lo necesita todo: una prótesis fija sobre cuatro o seis implantes que devuelve la boca entera en pocas citas.
Comes de todo sin pensar en él.
Frena la reabsorción que deja un hueco.
Color y forma a medida de tu boca.
Con higiene y revisiones, dura años y años.
Exploración, radiografía 3D y tus preguntas resueltas.
El implante, colocado al milímetro sobre la imagen 3D.
Una sesión con anestesia local, sin ingreso.
Unas semanas de integración con el hueso, con revisiones.
La pieza definitiva, ajustada y lista para comer.
¿Te preocupa el precio? Hasta 24 meses sin intereses
«Me daba pánico el dentista y aquí me lo quitaron. Me explicaron cada paso antes de hacerlo y en ningún momento sentí dolor.»
«Presupuesto cerrado por escrito el primer día. Ni una sorpresa en catorce meses de ortodoncia.»
«Llevé a mi hija de 5 años y salió encantada, quería volver. Eso lo dice todo.»
«Urgencia un sábado por la mañana: me atendieron en una hora y me solucionaron el dolor ese mismo día.»
«Con 68 años pensaba que ya no valía la pena arreglarme la boca. Arcada completa y hoy como de todo. Ojalá no hubiera esperado tanto.»
«Las carillas me daban miedo por si quedaban falsas. Vi el diseño en pantalla antes de decidir y el resultado es tan natural que nadie lo nota.»
«Lo pagué en doce meses sin intereses, todo por escrito desde el primer día. Sin la financiación no me lo habría podido plantear.»
«Soy de los que sudaba en la sala de espera. Me lo tomaron en serio en vez de reírse: pausas, explicaciones y cero prisa. Ya voy sin dramas.»
«Ortodoncia a los 42. Pensaba que era tarde: dieciocho meses de férulas y nadie en el trabajo se enteró.»
«Mis dos hijos vienen a la revisión como quien va al parque. La pequeña pregunta cuándo le toca volver. Impagable.»
La primera visita y la radiografía son gratis. Te decimos qué tienes, qué opciones hay y cuánto cuesta, por escrito y sin compromiso.
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