Ese calambrazo al morder un helado tiene nombre: sensibilidad dental. Pasa cuando la parte viva del diente —la dentina— queda expuesta, sea por esmalte desgastado o por encías retraídas.
Lo que puedes hacer en casa
Pasta para dientes sensibles (dale dos semanas de margen), cepillo suave y menos ácidos: los refrescos y los cítricos a diario ablandan el esmalte. Y ojo con cepillarse fuerte: limpia más el cómo que la fuerza.
Cuándo es aviso de otra cosa
Si la sensibilidad se concentra en un diente concreto, dura minutos en vez de segundos, o aparece al morder, puede ser una caries profunda o una fisura. Eso ya no lo arregla la pasta: hay que mirarlo, y a veces la solución es una endodoncia a tiempo que te salva la pieza.
La versión corta
Sensibilidad general y leve: pasta específica y una revisión con higiene anual. Sensibilidad localizada o que va a más: pide cita, porque cuanto antes se mire, más pequeño es el arreglo.
La primera visita y la radiografía son gratis: sal de dudas esta semana.
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